martes, 17 de julio de 2012

¿No es suficiente?


Es realmente complicado escoger una canción entre toda la estupenda colección de discos que han publicado los escoceses Teenage Fanclub durante toda su trayectoria. Hablar de esta banda es hablar de un clásico del pop que con sus canciones han abarcado casi tres décadas musicales, divulgando melodías pluscuamperfectas, potentes riffs del guitarra y juegos vocales marca de la casa.

Tras una primera época marcada por un pop más contundente, propio de los 90, donde se les agrupó junto a otras bandas y solistas como The Posies, Sebadoh, Matthew Sweet, Redd Kross o Velvet Crush, fueron inclinándose por restar algo de electricidad a su sonido y vincularlo de algún modo al folk, sin perder ni un ápice de su identidad.  Para quien escribe estas líneas, unas de las canciones más representativas de este cambio es la que he seleccionado para titular este post, la luminosa “Ain’t that enough”, de su disco Songs of Northern Britain de 1997. Aunque la canción se canta de forma coral, cuenta con todos los elementos comunes que se identifican en las composiciones de Gerard Love, bajista y vocalista de la banda, por el que sin duda siento especial predilección (en breve haré una pequeña referencia a su reciente proyecto Lightships en el blog, porque es de lo mejor que he oído este año). 

Los envolventes coros, la cálida melodía, el ritmo pausado, la personalísima firma pop de Love, justifican más que de sobra que haya elegido esta canción para titular un post a 17 de julio de 2012. Pues “Ain’t that enough” puede ser la canción salvavidas donde resguardarnos de toda la mierda que bancos y políticos están lanzando sobre nuestras vidas. Escúchala una vez más y escapa por unos instantes.


jueves, 14 de junio de 2012

Revolución




Dr. John vuelve a la carga y quién mejor para ayudarle a actualizar su sonido que el hombre de moda en el rock, Dan Auerbach. No contento con el hecho de que la mayoría de sus discos se hayan reeditado recientemente, el veterano músico de Nueva Orleans ha querido imprimir algo más de pulso rítmico a su última obra y ha elegido a la mitad guitarrera de los Black Keys para vitalizar la producción de su aclamado último trabajo, Locked down, sin que necesariamente se rompa la coherencia estilística y conceptual de toda su trayectoria.

En Locked down se esconden numerosas sorpresas, la primera, y más importante, es la heterogeneidad de un disco en el que se concentra la mejor versión de Dr. John practicando todos los géneros que tan bien se le han dado durante su carrera. Ahí queda ese soul de ínfulas rockeras del tema homónimo “Locked down”, o el tremendo “Revolution”, con un sonido vintage y moderno que establece un sólido nexo entre la influencia de la música de este maestro con la de los que podrían ser sus alumnos más aventajados, The Black Keys. También hay tiempo para la vertiente más blues en cortes como “Big shot” o “Kingdom of Izzness”, así como espacio para explorar senderos más funk y rockeros, como ocurre en “Getaway”, “You lie” o “Eleggua” o para transitar por aguas más serenas en “My children, my angels”, pero todo sin dar un solo paso en falso, con la firmeza del chamán que sabe qué ingredientes son necesarios para cocinar un disco tan enorme como este Locked down.

De enorme disfrute, se lo recomiendo sobre todo a aquellos que esperaban algo más de raíces soul en el último disco de The Black Keys.

lunes, 4 de junio de 2012

El hombre más alto sobre la Tierra



Retomo la actividad de este blog, tras un pequeño lapsus de tiempo de aclimatación a todas las novedades que han entrado a formar parte de mis rutinas, mi reciente paternidad, traslado de curro, etc. No obstante, nunca he pensado en abandonar esta costumbre de escribir de vez en cuando sobre la que es una de mis pasiones: la música. Así, que empiezo esta nueva temporada de escritura, haciendo lo mismo que antes, hablar de los grupos, discos o canciones que por una razón u otra me tienen atrapado en este momento o lo han hecho en algún otro momento de mi vida.

Un compositor al que actualmente escucho con devoción es al sueco Kristian Matsson, más conocido como The Tallest Man on Earth, que tras varios discos más que notables, nos entrega en este 2012 el que creo que es su disco más maduro y reposado, There’s no living now. Donde, sin perder la sencillez y la honestidad que le caracteriza, el músico ha querido trabajar más en la producción con el fin de cuidar más los detalles que se esconden tras su voz y sus letras. Y el resultado es el trabajo que le debería consagrar como uno de los mejores cantautores de la escena folk actual.

También habría que destacar la madurez compositiva que destilan cada la una de las canciones de este último trabajo, donde Matsson se ha empleado a fondo con el fin de que temas, como por ejemplo esta bellísima “1904”, sitúen a There’s no living now entre uno de los discos más emotivos de este 2012.

¡Un disco sin desperdicio!

jueves, 29 de marzo de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

Huyendo


No sé por qué he tardado tanto en dedicarle una entrada a una de las bandas por las que más admiración siento. The Jayhawks siempre han estado ahí, desde que los descubrí gracias a mi apreciado amigo Paco, una enciclopedia humana de música, cuando me prestó el enorme Tomorrow the green grass allá por el año 1999. Y puedo aseguraros que disfruté este disco como un enano, aquellas dos voces que se complementaban tan bien, ese sonido rock perfectamente actualizado y a la vez respetuoso con la mejor música tradicional americana, y esas canciones… ¡qué canciones!

A continuación, llegaron otros discos como Sound of lies, el irregular Smile o el gigantesco Rainy day music, que aunque ya no contaban con Mark Olson, sin duda eran enormemente disfrutables. El tiempo dedicado a sus nuevos trabajos lo acabé compaginando con la tarea de rescatar los que habían sacado anteriormente a mi descubrimiento, deleitándome especialmente con el genial Hollywood Town Hall, otro de sus discos imprescindibles.

Así, Tomorrow the green grass junto a Hollywood Town Hall y Rainy day music son, en mi opinion, los discos fundamentales para conocer el importante papel que ha desempeñado esta banda dentro del rock americano actual. Aunque canciones como la que nos ocupa o “Blue”, “Miss William Guitar”, “Two hearts”, “Bad time” o “Ann Jane”, entre otras, hacen que sea este álbum el verdadero eje de toda su discografía en torno al que gravitan el resto de discos.

Y perdonadme si no menciono su último disco, Mockingbird time, que aunque no merece estar entre los tres mejores, creo que se ha infravalorado mucho, ya que mantiene una línea más que digna de regularidad durante todo el álbum, incluyendo canciones de auténtico relumbrón como “Hide your colours” o “She walks in so many ways”.

¡Muy grandes!