Retomo la actividad de este blog, tras un pequeño lapsus de tiempo de aclimatación a todas las novedades que han entrado a formar parte de mis rutinas, mi reciente paternidad, traslado de curro, etc. No obstante, nunca he pensado en abandonar esta costumbre de escribir de vez en cuando sobre la que es una de mis pasiones: la música. Así, que empiezo esta nueva temporada de escritura, haciendo lo mismo que antes, hablar de los grupos, discos o canciones que por una razón u otra me tienen atrapado en este momento o lo han hecho en algún otro momento de mi vida.
Un compositor al que actualmente escucho con devoción es al sueco Kristian Matsson, más conocido como The Tallest Man on Earth, que tras varios discos más que notables, nos entrega en este 2012 el que creo que es su disco más maduro y reposado, There’s no living now. Donde, sin perder la sencillez y la honestidad que le caracteriza, el músico ha querido trabajar más en la producción con el fin de cuidar más los detalles que se esconden tras su voz y sus letras. Y el resultado es el trabajo que le debería consagrar como uno de los mejores cantautores de la escena folk actual.
También habría que destacar la madurez compositiva que destilan cada la una de las canciones de este último trabajo, donde Matsson se ha empleado a fondo con el fin de que temas, como por ejemplo esta bellísima “1904”, sitúen a There’s no living now entre uno de los discos más emotivos de este 2012.
¡Un disco sin desperdicio!
