jueves, 22 de marzo de 2012

Un hombre sensible


¡Qué queréis que os diga! ¡Mister Lowe envejece como el buen whiskey! Sus canciones más recientes nacen de un riguroso proceso de trabajo propio de un artesano de la música, que se dedica en cuerpo y alma a pulir sus composiciones hasta alcanzar la perfección.

No voy a negar que siempre he sentido simpatía por el de Woodchurch, pero mi admiración ha ido en aumento desde que su trayectoria musical se ha ido dejando llevar por su amor hacía la tradición musical americana. Pues desde que allá por el 2001, cuando fichó por el sello independiente Yep Roc, y firmó la carta de intenciones que suponía publicar un disco como The Convincer, Nick no ha tenido reparos en liquidar esta deuda que sentía que tenía pendiente con sus principales influencias musicales.

Si At my age marcaba una cima en su discografía, que coronaba al británico como uno de los más brillantes crooners del rock adulto actual, su reciente The old magic supera sin duda a su predecesor, ya que contiene temas aún más redondos y muestra al autor británico satisfecho de haber materializado sus propósitos en este último disco.

“Stoplight roses”, “Sensitive man”, “I read a lot”, “Restless feeling” o la fragante versión de “The poisoned rose” de su colega Elvis Costello, entre otras, son las muestras más evidentes del estado de gracia en que se encuentra un Nick Lowe, que parece disfrutar a sus 63 años de la música como nunca lo ha hecho.


jueves, 16 de febrero de 2012

Si no yo moriré


Desde que tengo uso de razón, ha habido un conjunto de bandas que me han venido acompañando en todas esas experiencias vitales que finalmente son las que explican cómo uno ha terminado convirtiéndose en lo que es a día de hoy. Se trata de una relación de confianza, sabes que sus discos siempre estarán ahí cuando los necesites, con todo lo que te proporcionan y evocan, además, cuando menos lo esperas, sin previo aviso te entregan nuevo material que aún fortalece más los lazos, para que lo paladees y lo disfrutes lentamente, como si de un suculento manjar se tratara. Algo así pasa con esta maravilla de disco que Lambchop nos ofrece para este 2012 bajo el nombre de Mr. M.

Un disco facturado con la delicadeza del artesano que ama su trabajo más que nada en el mundo y que sabe que aunque no llega a todo el mundo, a aquellos que atrapa los conduce por momentos tan sublimes y catárticos como el que muestra el video que acompaña a esta canción. Este Mr. M, es el tributo que Kurt Wagner ha querido rendir a su admirado y querido amigo, Vic Chesnutt, fallecido en 2009, y no se me ocurre mejor homenaje que éste, puesto que es uno de los trabajos más bellos y melancólicos de la banda de Nashville, y decir eso no es cualquier cosa tratándose de Lambchop, autores de gemas como Nixon, Is a woman, Aw C’mon, No, you C’mon, OH (Ohio)

Desde ya, este disco se ha convertido en la banda sonora perfecta para disfrutar de momentos como el amanecer y el atardecer que contemplo casi todos los días desde el autobús cuando voy y vuelvo del trabajo. Todo un regalo.


viernes, 27 de enero de 2012

Un domingo por la mañana



Quizá haya sido el sueño, quizá haya tenido algo que ver mi reciente paternidad, quizá la luz ámbar que envolvía Madrid a las siete y media de la mañana… no sé porqué me ha sucedido, ¡razones no faltan! Pero esta mañana, en dirección al trabajo, a bordo del silencioso autobús, no he podido evitar emocionarme mientras escuchaba esta canción.

Y no es para menos, pues creo que Wilco nos ha regalado, al final de su último disco, un verdadero diamante en bruto que cuenta con todos los ingredientes para convertirse no solo en un clásico de la banda, sino en la predilecta para todos aquellos que se decantan por la versión más pausada e intimista de las composiciones de Jeff Tweedy, que se vislumbra en temas como “Jesus, etc.”, “At least that’s what you said” o en su último disco, en las excelentes “Sunloathe”  y “Black moon”, que sin embargo no alcanzan la emotividad de la presente.

Uno puede dejarse llevar por belleza de esta canción, donde las guitarras acústicas, los teclados y la susurrante voz de Tweedy, te transportan durante doce minutos mágicos (que pasan casi sin enterarte) a un lugar donde no existe el estrés, ni los empujones en el metro, ni las malas caras del trabajo, ni la crisis, ni los políticos corruptos absueltos o no por la ley, ni los lunes…  ¿Qué sería de mí sin la música?


martes, 17 de enero de 2012

Copenhague


La compositora de Luisiana se ha labrado una trayectoria de tal magnitud que sin duda merece ocupar el trono entre las principales voces femeninas del rock americano. Lucinda se ha convertido en una referencia dentro de este panorama, para cantantes de gran envergadura como Jollie Holland, Eileen Jewell e, incluso, la enorme Dayna Kurtz.

 2011 ha sido un gran año para todos los que adoramos la sedosa voz de la Williams, porque no solo nos ha entregado un gran disco, Blessed, sino que además éste viene acompañado en un edición de lujo con otro buen puñado de canciones extras que hacen las delicias de todos los que, como yo, disfrutamos plenamente de sus canciones.

Para este post podía haber seleccionado cualquier canción de su excelsa discografía, destacando las que se incluyen en discazos como Car wheels on a gravel road, EssenceWorld without tears, que son mis álbumes favoritos, sin embargo, he preferido escoger un tema de su último trabajo para demostrar que la gran dama del rock sigue en plena forma. “Copenhaguen” es uno de los singles de Blessed, quizá la canción más comercial del disco, aunque esto no rebaja ni un ápice de la arrebatadora belleza de este melancólico y emotivo corte, donde la voz de Lucinda conduce a lo sublime.

Dejo a continuación el video del tema, que no desmerece para nada la canción.



martes, 27 de diciembre de 2011

Tú eres mi sol



Escojo esta canción para retomar mi actividad en el blog porque es muy significativa en el momento que estoy viviendo ahora. Por un lado, pertenece a uno de mis cantautores de cabecera, el maestro Mark Kozelek, esta vez bajo el pseudónimo de Sun Kil Moon, músico al que sigo desde hace muchos muchos años, un fijo en mis listas de reproducción, bien con Red House Painters, con los citados, con su nombre de pila o en colaboraciones tan suculentas como las de Desertshore. Por otro lado, el disco al que pertenece esta canción es el que más le pongo a mi recién nacida hija, hace tan solo una semana, para que se tranquilice y duerma a pierna suelta, y parece que funciona a las mil maravillas, y así, además, padre e hija disfrutan de un momento maravilloso en el que la niña duerme arrullada con buena música y yo la miro con la mejor banda sonora que uno le podría poner a este momento.


Admiral fell promises es un disco atemporal, un álbum de sonido clásico, que sin embargo supone una nueva vuelta de tuerca para su autor, que otra vez con la sencillez y la belleza como estandarte, encuentra en la guitarra clásica la herramienta perfecta para hacer universales sus melodías y sus hermosas letras, verdaderos poemas. “You are my sun”, quizá no sea la mejor canción del disco, aunque sí una de las más tiernas y dulces, irradia amor en cada uno de sus acordes y versos, por eso de inmediato la asocie a mi preciosa hija.


Me disculpo por anticipado si me pongo en próximos post especialmente moñas, pero ahora estoy viviendo este momento y me es imposible mostrarme  de otra forma, espero que lo entendáis. Gracias por seguir visitando este blog de música y vivencias personales asociadas, de esto va Sintonía de la mediatarde. Felices fiestas a todos.